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Misterios Misericordiosos

(Con el permiso dado por el Cardenal Orani Tempesta pueden ser rezados por la COM en algunas actividades comunitarias nuestras)

“Por la señal de la Santa Cruz…”, “En el nombre del Padre…”

“Oh Dios, cuyo Hijo unigénito nos alcanzó el premio de la salvación eterna, con su vida muerte y resurrección, os pedimos que, al venerar los misterios del rosario de la Bienaventurada Virgen María, vivamos sus enseñanzas y alcancemos las promesas que ellos contienen”

 Por el Papa y sus intenciones:

 – Credo

– Padre Nuestro;

– “En honor de Dios Padre que nos creó, y creó a la Virgen María; Dios te Salve María…”

– “En honor de Jesucristo, Hijo de Dios, Hijo de la Virgen María, nuestro Redentor; Dios te Salve María…”

– “En honor del Espíritu Santo, nuestro Dios santificador, Esposo de la Virgen María; Dios te Salve María…”

– Gloria… Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén

“Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, llevad a todas las almas al Cielo y socorre principalmente a las más necesitadas”

“Bendice al Santo Padre el Papa, nuestro obispo diocesano, santificad al clero al Padre Alexandre y nuestras familias, dadnos salud, paz y salvación eterna “.

“Oh María concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a Vos”.

“Jesús manso y humilde de corazón, haced nuestro corazón semejante al Vuestro”

“Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros”

“San José, ruega por nosotros”

“Santos Miguel, Gabriel y Rafael Arcángeles, rueguen por nosotros y defiéndannos en el combate”.

INTENCIONES DEL ROSARIO

1) En el primer misterio misericordioso contemplamos a Jesús que perdona a la pecadora y enseña a perdonar.

Juan 8,2: “Al amanecer, volvió al templo y todo el pueblo vino a él. Se sentó y comenzó a enseñar. Los escribas y los fariseos le trajeron una mujer que había sido sorprendida en adulterio. La pusieron en medio de la multitud y le dijeron a Jesús: Maestro, ahora mismo esta mujer fue atrapada en adulterio. Moisés nos mandó en la ley que apedrear a esas mujeres. ¿Qué dices a eso? Le preguntaban esto, para ponerlo a prueba y poder acusarlo. Jesús, sin embargo, se inclinó hacia adelante y escribía con el dedo en la tierra. Como ellos insistían, se levantó y les dijo: Quien de vosotros esté sin pecado, sea el primero en arrojarle una piedra. Inclinándose nuevamente, escribía en la tierra. A estas palabras, sintiéndose acusados por su propia conciencia, ellos se fueron retirando uno por uno, hasta el último, empezando por los más ancianos, de suerte que Jesús se quedó solo, con la mujer delante de él. Entonces se levantó y viendo allí sólo a la mujer, le preguntó: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? Nadie te condenó Respondió: Nadie, Señor. Jesús le dijo: Ni yo te condeno. Vete y no vuelvas a pecar”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Señor Jesús, dadme la gracia de perdonar de todo corazón. ¡Dame la gracia de amar al pecador, no el pecado, de acoger al pecador, no el pecado!

Se hace un breve momento de silencio para meditar en ese misterio

Padre nuestro, 10 Ave María, Gloria…

“Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, llevad a todas las almas al Cielo y socorre principalmente a las más necesitadas”

“Bendice al Santo Padre el Papa, nuestro obispo diocesano, santificad al clero al Padre Alexandre y nuestras familias, dadnos salud, paz y salvación eterna “.

“Oh María concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a Vos”.

“Jesús manso y humilde de corazón, haced nuestro corazón semejante al Vuestro”

“Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros”

“San Padre Pío de Pietrelcina, Santos Luis y Celia Martin, rueguen por nosotros”

2) En el segundo misterio misericordioso contemplamos a Jesús que invita a la práctica del amor misericordioso.

Lucas 6,28.36-37.42: “Bendice a los que os maldicen y orad por los que os injurian Sed misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. No juzguen, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdona, y seréis perdonados ¿cómo puedes decir a tu hermano: Déjame hermano, sacar de tu ojo el cisco, cuando tú no ves la viga en tu ojo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo y luego verás para sacar el cisco del ojo de tu hermano”. Palabra del Señor…..Gloria a ti, Señor Jesús.

Señor Jesús, por intercesión de vuestra Madre Santísima, ayúdame en vez de juzgar, amar a mi hermano. ¡Quiero, Señor, cesar los juicios a mi hermano!

Se hace un breve momento de silencio para meditar en ese misterio

Padre nuestro, 10 Ave María, Gloria…

“Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, llevad a todas las almas al Cielo y socorre principalmente a las más necesitadas”

“Bendice al Santo Padre el Papa, nuestro obispo diocesano, santificad al clero al Padre Alexandre y nuestras familias, dadnos salud, paz y salvación eterna “.

“Oh María concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a Vos”.

“Jesús manso y humilde de corazón, haced nuestro corazón semejante al Vuestro”

“Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros”

“Santa Margarita María de Alacoque, ruega por nosotros.”

3) En el tercer misterio misericordioso contemplamos a Jesús, el Buen Pastor misericordioso.

Lucas 15,4-6; Juan 10,11-15: “¿Quién de vosotros que, teniendo cien ovejas y perdiendo una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va en busca de la que se perdió, hasta encontrarla? Y después de encontrarla, la pone en los hombros, llena de júbilo, y, volviendo a casa, reúne a los amigos y vecinos, diciéndoles: Regocijaos conmigo, encontré a mi oveja que se había perdido Yo soy el buen pastor. El buen pastor expone su vida por las ovejas. Yo soy el buen pastor. Conozco mis ovejas y mis ovejas me conocen… Yo doy mi vida por mis ovejas”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Señor Jesús, como vuestra Madre Santísima, dame hombros fuertes y generosos para cargar a los más necesitados.

Se hace un breve momento de silencio para meditar en este misterio

Padre nuestro, 10 Ave María, Gloria…

“Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, llevad a todas las almas al Cielo y socorre principalmente a las más necesitadas”

“Bendice al Santo Padre el Papa, nuestro obispo diocesano, santificad al clero al Padre Alexandre y nuestras familias, dadnos salud, paz y salvación eterna “.

“Oh María concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a Vos”.

“Jesús manso y humilde de corazón, haced nuestro corazón semejante al Vuestro”

“Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros”

“Santa Teresita del Niño Jesús, ruega por nosotros”.

4) En el cuarto misterio misericordioso contemplamos a Jesús que siempre espera nuestra vuelta a su Corazón Misericordioso.

Lucas 15,11-14.17-18.20-24: “Un hombre tenía dos hijos. El más joven dijo a su padre, que le diera la parte de la herencia que le tocaba. El padre entonces repartió entre ellos los haberes. Pocos días después, juntando todo lo que le pertenecía, partió el hijo más joven a un país muy distante, y allí disipó su fortuna, viviendo disolutamente Después de haber derrochado todo, sobrevino a aquella región una gran hambre y empezó a pasar penuria. Entonces entró en sí y reflexionó: ¡Cuántos empleados hay en la casa de mi padre que tienen pan en abundancia y yo, aquí, estoy muriendo de hambre! Me levanté e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; Se levantó, pues, y se fue a su padre. Estaba aún lejos, cuando su padre lo vio y, movido de compasión, le corrió al encuentro, se echó al cuello y lo besó. El hijo le dijo, entonces: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero el padre habló a los siervos: Traedme rápidamente la mejor vestidura y viste, y ponle un anillo en el dedo y calzado en los pies. Traed también un novillo gordo y matadlo; comamos y hagamos una fiesta. Este mi hijo estaba muerto, y revivió; se había perdido, y fue hallado. Y comenzaron la fiesta”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús

Señor Jesús, por intercesión de vuestra Madre Santísima, dame la gracia de tener más y más celo por la salvación de las almas, de enamorarme por la salvación de las almas, de alegrarme profundamente por el regreso de aquellos que se perdieron de Vuestro rebaño.

Se hace un breve momento de silencio para meditar en ese misterio…

 Padre nuestro, 10 Ave María, Gloria…

“Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, llevad a todas las almas al Cielo y socorre principalmente a las más necesitadas”

“Bendice al Santo Padre el Papa, nuestro obispo diocesano, santificad al clero al Padre Alexandre y nuestras familias, dadnos salud, paz y salvación eterna “.

“Oh María concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a Vos”.

“Jesús manso y humilde de corazón, haced nuestro corazón semejante al Vuestro”

“Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros”

“Santa Faustina Kowalska, ruega por nosotros”.

5) En el quinto misterio misericordioso contemplamos a Jesús que nos quiere en el cielo.

Juan 10,27-28: “Mis ovejas oyen mi voz, yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna; ellas jamás han de perecer, y nadie las robará de mi mano”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Señor Jesús, por intercesión de tu Santísima Madre, quiero estar en el mundo sin ser del mundo; ayúdame, Señor, a escuchar tu voz y seguirte de todo corazón, toda mi alma, todo mi entendimiento.

Se hace un breve momento de silencio para meditar en ese misterio

 Padre nuestro, 10 Ave María, Gloria…

“Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, llevad a todas las almas al Cielo y socorre principalmente a las más necesitadas”

“Bendice al Santo Padre el Papa, nuestro obispo diocesano, santificad al clero al Padre Alexandre y nuestras familias, dadnos salud, paz y salvación eterna “.

“Oh María concebida sin pecado, ruega por nosotros que recurrimos a Vos”.

“Jesús manso y humilde de corazón, haced nuestro corazón semejante al Vuestro”

“Nuestra Señora de Guadalupe, ruega por nosotros”

” San Juan Pablo II, Todos los Santos y Santas Llagados rueguen por nosotros”

Agradecimiento:

“Infinitas gracias os damos, Soberana Reina, por los beneficios que todos los días recibimos de vuestras manos maternales. Dignaos, ahora y para siempre, tomarnos bajo vuestro poderoso amparo y para más alegraros os saludamos con una Salve Reina”

Salve Regina, Mater Misericordiae Vita, dulcedo, et spes nostra, salve.

Ad te clamamus, exsules, filii Evae.

Ad te suspiramus, gementes et flentes in hac lacrimarum valle.

Eia ergo, Advocata nostra, illos tuos misericordes oculos ad nos converte.

Et Iesum, benedictum fructum ventris tui, nobis post hoc exsilium ostende.

O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria.

¡Todo por Jesús, nada sin María!

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